Demócratas ganan el control del Congreso de EE. UU.: qué pueden y qué no pueden hacer frente a Trump
Los demócratas controlarán la Cámara de Representantes y el Senado desde enero, pero no tienen los dos tercios necesarios para anular un veto presidencial. Analistas explican sus márgenes de maniobra.
Claves
- Los demócratas toman la Cámara de Representantes y el Senado tras las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre
- No alcanzan los dos tercios necesarios para anular un veto de Trump
- El presupuesto vigente expira el 11 de diciembre y puede servir de freno a la guerra con Irán
Los demócratas han conquistado la Cámara de Representantes y el Senado de Estados Unidos en las elecciones de medio mandato celebradas el martes 3 de noviembre, en una derrota considerable para el Partido Republicano del presidente Donald Trump. Según informa Al Jazeera, el nuevo Congreso que se reunirá a principios de enero será muy distinto a los dos primeros años del segundo mandato de Trump, cuando los republicanos tenían mayoría en ambas cámaras.
Con el nuevo reparto, los demócratas podrán bloquear la agenda legislativa del presidente, impulsar investigaciones y frenar leyes que se opongan. Sin embargo, no disponen de la mayoría de dos tercios en ambas cámaras que se necesita para anular un veto presidencial, según el análisis de la misma fuente. Tampoco podrán deshacer por sí solos decisiones que el Ejecutivo puede tomar sin pasar por el Congreso.
En política exterior, la guerra con Irán, iniciada en febrero junto a Israel sin autorización del Congreso, es uno de los temas centrales. Trump ha reconocido que el conflicto influyó en la derrota republicana, aunque ha dicho que los votantes entienden lo que ha hecho con Irán. Según los analistas citados, el Congreso podría negar fondos adicionales cuando expire la ley de financiación del gobierno, el 11 de diciembre, pero la medida sería compleja si hay tropas desplegadas en la zona. Además, la Resolución de Poderes de Guerra, una ley federal de 1973 que limita los conflictos armados sin aval del Legislativo, ha sido ineficaz en intentos previos, por lo que se considera poco probable que frene al presidente.
En aranceles, Trump impuso en 2025 gravámenes de entre el 10 y el 50 por ciento a unos 90 países. La Corte Suprema los anuló en febrero por un voto de 6 a 3, pero la Administración encontró otra vía legal y los elevó al 15 por ciento. Esos aranceles solo duran 150 días salvo que el Congreso los prorrogue. Un Congreso demócrata podría impulsar excepciones temporales para exportadores, aunque un cambio profundo de la política comercial dependerá de las presidenciales de 2028. La disputa sobre la devolución de los aranceles ya cobrados sigue en los tribunales.
Según el artículo, una de las pocas áreas en las que se espera avanzar, sea cual sea el partido mayoritario, es el endurecimiento de las restricciones a los avances tecnológicos de China, con leyes como la Remote Access Security Act. Analistas citados por la fuente coinciden en que los demócratas podrían buscar apoyo de republicanos que se distancien de Trump, como el vicepresidente JD Vance, quien, según el texto, se opuso a la guerra desde el inicio.
Por qué importa
El resultado redefine el equilibrio de poder en Washington para los dos últimos años de Trump: el Congreso podrá frenar y vigilar al Ejecutivo, pero no imponer su agenda por completo. Para México y otros socios, la política arancelaria y el rumbo de la guerra con Irán siguen dependiendo en buena medida de la Casa Blanca.
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