Netanyahu y Eisenkot afrontan un camino difícil hacia el poder tras unas elecciones israelíes muy reñidas
Ningún bloque parece alcanzar la mayoría de 61 escaños en el Parlamento israelí según los resultados parciales, que podrían cambiar con el voto por correo. Los partidos árabes podrían ser decisivos.
Claves
- Según el recuento parcial, el bloque de Netanyahu quedaría por debajo de los 61 escaños necesarios sobre 120
- Los partidos liderados por la minoría árabe de Israel igualan o superan su récord de escaños
- Quedan por contabilizar muchos votos por correo, sobre todo de soldados; el resultado final podría tardar días
Los resultados parciales de las elecciones legislativas de Israel no dan una mayoría clara a ninguno de los dos grandes bloques. Según la BBC, el Likud, el partido del primer ministro Benjamin Netanyahu, se ha consolidado como la mayor fuerza del Parlamento, pero su coalición, que reúne a partidos ultranacionalistas y ultraortodoxos judíos, se quedaría por debajo de los 61 escaños necesarios sobre un total de 120. Los analistas advierten, sin embargo, que la tendencia podría cambiar, ya que el primer recuento se hizo en zonas con fuerte apoyo a la derecha.
La participación fue muy alta, por encima del 77 %, según la misma fuente. Antes de los comicios se había anticipado un empate técnico entre ambos bloques. Por su parte, NPR describe los resultados como demasiado ajustados para dar un ganador, y señala que los votantes acudieron en cifras récord.
El principal rival de Netanyahu es Gadi Eisenkot, exjefe del Estado Mayor del Ejército. Su bloque tendría dificultades para sumar una mayoría sin el apoyo de los partidos de la minoría árabe de Israel, que representa aproximadamente una quinta parte de la población y a la que a menudo se denomina ciudadanos palestinos de Israel. Según los resultados parciales, estas formaciones han igualado o superado su mejor marca anterior de escaños. Durante la campaña, la mayoría de los partidos de oposición de origen judío se comprometieron a no colaborar con listas árabes, alegando una falta de valores compartidos, lo que complica la aritmética para la oposición.
Ambos líderes se dirigieron a sus seguidores la noche de las elecciones y se comprometieron a formar gobierno. Netanyahu habló de una "clara y decisiva mayoría" del bloque de derecha, aunque no proclamó oficialmente la victoria. Eisenkot, que lidera el partido Yashar, afirmó que "el pueblo ha elegido el cambio". Según la BBC, una parte importante de los votos por correo aún no se había contabilizado; en su mayoría corresponden a soldados, por lo que no se espera un resultado definitivo hasta dentro de uno o dos días.
Las elecciones funcionaron también como un referéndum sobre Netanyahu, que es juzgado por cargos de corrupción que niega, y sobre el tipo de país que debe ser Israel. Durante los últimos cuatro años, su gobierno ha impulsado una línea nacionalista y religiosa, tras protestas masivas contra una reforma judicial y después de los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023, que desembocaron en guerras en Gaza, Líbano e Irán. Según la BBC, los patrones de voto apenas han variado pese a esos acontecimientos.
El proceso que viene será largo. Los partidos negociarán alianzas y podrían intentar gobernar en minoría, pero el analista Yaakov Katz advirtió que la formación de un gobierno podría demorarse semanas o meses. Por ahora, la cifra final de escaños y el papel de los partidos árabes siguen siendo las claves de la siguiente fase.
Por qué importa
Israel decidirá con estos resultados quién gobierna en un momento de guerra regional, y el peso de los partidos árabes podría redefinir el sistema político. Las cifras definitivas aún pueden cambiar cuando se cuenten los votos por correo.
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